Un creampie delicioso

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mamada profunda y creampie

Las babas de una penetración oral profunda… ¡oh, qué placer! Para ella y para él. La chica se ahoga, siente que se queda sin aire, sin respiración, que va a morir ahogada, con los ojos llorosos por la arcada, por asfixia, por la gordura de la polla en la garganta. Pero es un sufrimiento que va poniendo a una cachonda y con ganas de más.

Él se pone como un cerdo. Siente crecer su hombría al ver que la chica se ahoga con su polla dura y gorda dentro de la boca, obstruyendo su garganta. Cuanto más cerdo se pone el asunto, mejor.

De boca pasamos al coño, otra vez a la boca, follando sin parar, sin dejar descansar a ninguno de los agujeros. Así es el sexo cerdo, sin escrúpulos ni manías. Contaré que tengo una amiga que cuando se folla al novio y se la saca para chupársela, le pasa por encima una toallita Dodot. ¡Qué mierda es esa! Donde esté el buen sabor de tu coño mezclando con el de su líquido preseminal, que se quite el olor/sabor a toalla de bebé.

Por eso, si el sexo no es muy guarro, no es sexo. Porque el sabor no es el mismo si no terminan ambos dos bien corridos, y con una rica eyaculación en el culo, en el coño, en la boca. Delicatessen creampie.

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