Las Intrusas en el oficio de la prostitución

0%

mujer mecánico

Bueno, hay intrusas e… intrusos, hay de ambos en cualquier oficio en el que cualquiera desee investigar ¡hasta médicos hubo ejerciendo sin estudios para ello! y cosa mala es esto último para ciertas profesiones hacen falta unos conocimientos sin los cuales ciertamente no se puede ejercer (si, yo metería en la carcel a todos los curanderos y brujos, por timadores).

Pero, también es cierto que para muchos otros oficios si, hacen falta conocimientos pero no ponen en peligro nada del otro mundo y por otra parte alguien medianamente espabilado o con ciertas habilidades puede ejercerlos, a veces hasta se ejercen por el mero nombre, que por H o B se convierte en una marca muy rentable.

Pero claro, cuando en cualquier oficio aparece “el intruso” los profesionales que estaban antes suelen cabrearse y poner el grito en el cielo, que si pierden clientes, que si no paga impuestos, que si no hay derecho, que si la leche en verso, y la mayoría de las veces, para mi gusto, no suelen tener razón.

No piensan estos profesionales en la ley de la oferta y la demanda, en bajar precios para tener más clientes o, lo que es más importante, en hacer bien su trabajo, pretenden en muchos casos que el gobierno de turno les garantice un semimonopolio y una clientela más o menos fija al estilo de las farmácias, los notarios o los taxis (en España no puedes montar una farmacia o tener un taxi alegremente pero sería largo de explicar, no me explico lo de los taxis, de hecho últimamente hay muchos “intrusos” en el sector).

En mi barrio, hasta hace no mucho, si necesitabas un albañil, un carpintero, un fontanero o un electricista o algún profesional de este estilo tenías que llamarlo, venía cuando quería, te cobraba un pastonazo por desplazamiento, otro por hora trabajada (a veces entre que va y vuelve por herramientas pierde más tiempo que otra cosa, pero cobraban igual), más piezas, en las que ganan un dinerillo porque normalmente les hacen descuento y a ti te la cobran al precio de venta al público, total, al momento de pagarle, por un trabajo muchas veces mal hecho, la broma no baja de los setenta o cien euros.

Hace un tiempo que apareció en la zona un negrito del áfrica tropical, amable, simpático y te hace cualquiera de los anteriores trabajos muy bien, rápido y raramente pasa de veinte o treinta euros una de sus reparaciones (según lo que sea), encima, un suponer, si necesitas un grifo te dice “yo traigo grifo bonito que a mi venden más barato” y te saca varios catálogos para que elijas, lo mismo sucede con un interruptor de la luz, si algo le queda mal o falla y lo llamas vuelve enseguida, pidiendote mil perdones y sin dar excusas estúpidas, asumiendo su responsabilidad y te lo deja bien, total… todo el mundo por la zona llama al negrito. Un día algunos profesionales de la zona, en plan “Sindicato” mafioso de película americana, quisieron ponerle las pilas al moreno cuando estaba poniendo unos mármoles en un portal, les molestaba que cobrase poco y tres o cuatro pasaron a palabras mayores y llegaron a las manos, mal hecho, el negrito entre todas sus habilidades… también reparte hostias como panes y salieron escaldados. El negrito sigue trabajando tan tranquilo.

Era curioso escuchar a “los otros” profesionales “antes de” (ahora no dicen ni mu), “esos africanos no saben trabajar” “no tiene ni puta idea” “pero si en Africa no hay electricidad” etc. etc. etc. Vamos, ni que para cualquiera de esos oficios hubiese que estudiar veinte años de carrera, hay que tener unos conocimientos, cierto, que los puede adquirir cualquiera medianamente espabilado y lo que no puedes es después trabajar poco, mal y cobrar mucho, así no se llega a sitio alguno.

Putilla

Ultimamente en el sector de la putería (y nada podemos protestar porque teóricamente no existimos) hay mucha puta nueva, la crisis ya sabeis, y hay muchas compañeras quejándose de que el negocio va mal, que esas “advenedizas” que se metieron a putas ahora las hunden ¡Jo! ¡Claro! es que era la leche, hasta hace nada ser puta y española, dada la fluencia de extranjeras y nuestra exclusividad molaba mazo, por el hecho de ser de la tierra ya tenías clientes asegurados, a partir de ahí si tenías un buen día podías enrollarte bien y si no (que era lo más normal) te abrías de piernas, venga nene date prisa que no tenemos todo el día y… cliente que no volvía. Muchas compañeras no cuidaron a sus clientes, clientes que no volvieron a junto de ellas y ahora se lamentan y las malas son las chavalas de 19 o 20 años, a las que encima muchas veces les encanta follar, están mejor que ellas y encima… se enrollan bien con la clientela ¿y te quejas? oye, haberte currado a los clientes, que yo los tengo que me prefieren a mi, por seriedad, por simpática, por enrollarme bien, por implicarme, por no tener prisa, o por la razón que sea a las niñatas. Vamos, que no siempre tienen la culpa de que una puta que lleve tiempo en el oficio gane menos, fue mal trabajo de antes de algunas. Supongo que no pensaron nunca que puta puede serlo cualquiera, no hacen falta conocimientos especiales.

Otros que tampoco pensaron en el futuro, y que ahora están que trinan, son los grandes diseñadores de moda, que están muy cabreados con las celebritys porque de un tiempo a esta parte a estas últimas les dio por diseñar ropa y les quitan mucha clientela. Se quejan de que el consumidor pueda comprar ropa a alguien que no sabe diseñar y no a ellos, que son los profesionales, como si para saber diseñar ropa (o un mueble) hubiese que ser la leche, cuando lo único que hace falta es buen gusto y si acaso saber dibujar, cosa no imprescindible porque pagas a quien lo haga, le cuentas tus ideas y diseño hecho, hasta si me apuras no tienes ni que contarle tus ideas, solo ponerlo ante una mesa de dibujo con papel y lápices y a pintar, vas por allí una vez a la semana, autorizas la fabricación de lo que te guste y tira millas, si además te llamas Jennifer Lopez, Victoria Beckham o Elsa Pataky la clientela la tienes asegurada, y lógico es que quien puede se aproveche de su nombre, en lo que sea. Más que nada porque si la Beckham diseña un pantalón feo como el demonio y a alguien le da la gana de comprarlo… pues bueno… no se morirá por eso ni mucho menos, tampoco corre peligro la salud pública, si a esa persona le gusta con su pan se lo coma.

Victoria Beckham

En fin, no se si alguna gente viene con el chip en su mente de que el mundo evoluciona y que hay que evolucionar con él, nadie puede pretender que el mundo se ponga eternamente de su lado, tienes tu que pelear por estar al lado del resto del mundo, ir a su favor y no en su contra. Y oye nene, si Jennifer Lopez vende un conjunto de ropa interior por 50 euros y tu quieres vender más que ella pues o lo diseñas más bonito, o le das más publicidad, o lo pones más barato, pero echarle la culpa a ella de tus males es de género bobo.

Esto, creo, también es parte de la evolución natural, es falso que sobrevivan los más fuertes, sobreviven los que mejor se adaptan, así que mejor que dejen de protestar “los profesionales” por estas que ellos llaman intrusas y que procuren ser mejores que ellas, de lo contrario ellas, además de famosas, estarán demostrando que son mejores diseñadores ¿o la clientela de las tiendas de moda somos imbéciles? no querrán decir eso ¿verdad? Nadie, pienso, es intruso/a en nada, que todos tenemos derecho a buscarnos la vida, y mientras estemos capacitados (evidentemente no nos vamos a meter a cirujanos sin los estudios correspondientes) para hacer un trabajo y lo hagamos bien no es de recibo que otros pretendan impedirlo con tonterías que solo demuestran su incapacidad para estar a la altura de lo que viene.

  • COMPARTIR
0 Comentarios