Jóvenes hambrientos follando en varias posturas

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pareja joven amateur

Quienes me sigáis, sabréis o habréis deducido que una de mis posturas favoritas en el sexo es la del perrito, en mi caso, la de la perra, a cuatro patas. Pero tampoco vayáis a pensar que en eso se basan mil polvitos mágicos, que antes hay un inicio, después un fin, y un relativamente largo durante, según pique la ortiga.

Una postura que me fascina, más que nada por toda la psicología que me envuelve y es bastante particular, la podéis ver a continuación. Y para eso hace falta que la polla sea generosa, no un miserable rabo cualquiera. La posturita requiere al chico tumbado boca arriba, y yo tumbada sobre el chico, boca arriba también, clavada en su miembro empinado y con una de nuestras cuatro manos en el clítoris.

No sé lo que os dirá a vosotros esta postura, pero para que me entendáis, os la documento con este video en el que la joven pareja la incluyen en su Kamasutra particular.

¿Y qué es lo más especial para mí de ella? Pues fácil. Es una postura de plena exposición y disposición. Estoy clavada, ya sea por el culo o por la vagina, y lo que más me pide el cuerpo es ser embestida por otro rabo, ya sea intercalando anal y vaginal, o doble vaginal, en esos momentos la imaginación y la apetencia no tiene límite.

Y así, sin mucho más aspaviento, me corro como una hija de la grandísima puta.

Qué pasa, para gustos, colores 🙂

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