Follando con el Esposo de mi tia susana Relatos

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Mi nombre es Mary, en ese momento tenía 18 años. Era una adolescente bajita, de bonito rostro, con piernas torneadas que llamaban la atención a casi todos los hombres de diferentes edades, tenía cintura delgada, senos redondos, firmes y de muy buen tamaño y un lindo trasero también, bien construido y atractivo.

A los 14 perdí mi virginidad con el hijo de un amigo de la familia y desde allí me ha encantado hacer el amor, soy muy cachonda, lo reconozco y me gusta serlo. Me gusta la variedad y cada hombre que me posee, debe tener variedad de caricias y formas de cogerme.

A los 15 tuve una aventura con un profesor de la escuela donde estudio. El tenía 35 años y me dio unas lindas y soberbias cogidas que cambiaron mi forma de pensar y de sentir. La relación duró apenas unos tres meses, porque él era casado y tuvo problemas en su casa y por eso nos dejamos de ver, pero me dejó una gran enseñanza en la cama, con él probé hasta las relaciones anales y otras cosas, que me hicieron ser una buena amante en la cama cuando me casé.

Pero entre mis memorias más calientes ésta cuando fui a vivir con mi tía Susana para seguir mis estudios, ella tenia 3 hijas pequeñas y estaba casada con Gerardo de 36 años (que no es el papá de las niñas) quien es taxista era un hombre maduro de 1.75 mt, algo fornido, pero sin estomago, con brazos y piernas musculosas debido a que en su juventud fue un consumado deportista Desde que tuve la relación con el profesor, me atrajo mucho los hombres maduros, ya que son más especializados para satisfacer a una mujer y darle de todo en la cama. Con el esposo de mi tia Susana todo era normal , nos tratábamos con confianza al ser ambos jóvenes pero una vez, en una fiesta familiar me dijo en un momento que estábamos solos ?Luzma , haber cuando vamos a tomar un café? yo le conteste inocentemente ? claro nos ponemos de acuerdo con mi tía y las niñas? pero me contesto

No, me gustaría que nos viéramos los dos a solas? me guiño un ojo y se retiro , eso me saco de onda, me dio un poquito de miedo pero a partir de ahí algo me despertó una inquietud que comencé a verlo como hombre, no como mi tío político Asi que no tardé en poner los ojos en el esposo de mi tía.

Y al parecer yo también le llamé la atención. Cuando me ponía algo de vestir sexy me comía con los ojos. Yo me portaba melosa con él, y eso le gustaba, me abrazaba cariñosamente y no dejaba de manosearme mis cositas, como mis senos y mi colita cuando podía. Mi tía trabajaba, como todos los sábados, por la mañana y regresaba a medio día con las niñas . Gerardo se quedaba a dormir el viernes en la noche con la tía y se levantaba tarde los sábados, para recibir a la tía y almorzar todos juntos.

Yo sabía que los viernes en la noche eran noches de sexo entre mi tía Susana y Gerardo. No quiero pecar de exagerada, pero Gerardo se cargaba una buena verga, debió tener unas 7 o 7.5 pulgadas de falo, yo lo había visto con su verga parada, una vez cuando usó una calzoneta de baño cuando fuimos cierta vez a un balnerario y jugando conmigo se le paró el miembro, yo tenía puesto un mini bikini.y mi tía Susana tomaba el sol en una silla , mientras las niñas jugaban . En una de esas, me quedé entrelazada con las piernas contra el cuerpo de Gerardo, los dos quedamos de frente, sentí su pene erecto contra mi vientre y mi vulva. La sentí enorme, no dijimos ninguna palabra, pero nuestras miradas dijeron todo, me llevó cargada a donde estaba una catarata y me metió debajo de ella, me acarició las nalgas, apenas cubiertas por mi bikini de media nalga, luego las tomó y me movió arriba y abajo mi cuerpo, me frotaba el vientre y mi cuquita contra su verga, me bajé pues ya estaba muy caliente y metí mi mano adentro de su bañador, uuyy, alli fue cuando toqué su enorme verga con mi pequeña mano, además de larga era gruesa. Le empecé a hacer una pequeña paja adentro de su bañador, mientra el besaba mis hombros y sus manos tocaban mis senos sobre mi top.

De pronto oímos la voz de la tía, no llamaba, Gerardo me soltó y yo le solté su empalmado nabo, salió de allí y yo lo hice segundos después Un día muy caluros que llegue de la escuela vestida con una mini de mezclilla, tacones rojos y una blusita gris de tirantes que mis pechos amenazaban con romper ante el empuje de su firmeza y tamaño, venia sudando por el calor y las miradas d elos hombres que me desvestían en la calle , al entrar en la casa estaba el esposo de mi tia solo en toalla enredada al rededor de la cintura ya que estaba `por meterse a bañar …

Me dijo Hola y me miro de arriba a bajo con deseo ?Luzma , estas hecha un tiro ? ?Un mujerona?, yo le sonreí en una falsa timidez y le dije coqueta ?gracias? sin dejar de mirar su entrepierna que ya levantaba una estaca al excitarse viendo mi cuerpo, a continuación sin preámbulos me dijo ?Susana y las niñas fueron a ver a tu abuelita, van a tardar mucho, así que me voy a bañar??..quieres bañarte conmigo ? yo le contesto aparentemente sorprendida , pero muy excitada por la invitación , ?Oh como me dices eso ? ?pues si te da miedo?.? dijo y se quito la toalla caminando al baño, ese juego de retos y excitación termino de sacar mi morbo y deseo asi que le grite ?claro que no me da miedo ? y me quite mi playerita, , deje caer la mini , me desabroche l bra mientras caminaba y lo dejaba en el piso y antes de entrar al baño me baje la tanguita, así completamente desnuda me meti al baño para unirme al esposo de mi tía….

El ya estaba en la regadera y haciéndome una seña me dijo ? ven preciosa? yo me deje guiar y ambos nos abrazamos y besamos bajo el chorro del agiua , nuestra manos recorrían ansiosas nuestros cuerpos húmedos ?ahh luzma, que buena estas? cuanto te he deseado? ?mmm, si , si acaríciame, me gusta, me gusta ahhh? yo le conteste excitada mientras él me besaba el cuello, los hombros y llegaba a mis senos que devoro con ansia . Lo hicimos entre besos y apretones, ya en la ducha yo le heché jabón en todo su cuerpo, el cual como dije era musculoso y bien definido, algunas canas en su pecho, al igual que en su cabeza.

Le di una rica mamada de verga en la ducha y luego fue el turno de él. Me lavó la cuquita entre chupones y metidas de dedo adentro, eso nos fue calentando, hasta que finalmente me cargó en peso, vaya que yo no peso mucho, y asi cargada me penetró con su erecto nabo, me hizo el amor así cargada y el de pie, con las piernas abiertas y enganchada sobre su cuerpo, después me puso de palmas a la pared semi agachada y me cogió por detrás , fuerte entraba dentro de mi cuerpo con velocidad y yo piendo ?más, más, más ? hasta que se vino de nuevo. ?Quiero terminarte en la cama? me dijo y yo le conteste desfallecida ?mm, si llévame a la cama ? me levanto en brazos y así desnudos y húmedos salimos , me tiro en la cama . Me metí entre las sabanas, tomé su pene con la mano y comencé a lamerlo como se hace con un helado de crema. Debo confesar que su pene aún olía al sexo de mi tía Susana, pero conforme lo fui llenando de saliva y limpiándolo se fue eliminando.

Me fui hasta sus huevos y los lamí y luego los chupé, eso creo que lo despertó, sentí sus manos en mi cabellera, me la acariciaba, lo cual indicaba que le estaba gustando. Regrese con mi lengua hasta su glande y lo tragué y chupé dentro de mi boca, lo saqué y lo metí varias veces adentro, eso lo fue poniendo erecto casi como piedra. De pronto siento que Gerardo levanta las sabanas y al verme a mi, casi se muere de susto, se sienta en la cama, yo sigo entre sus piernas mamandole su pinga. Gerardo comenzó al gemir y me decía que se lo estaba haciendo delicioso. Yo me metía toda su dura verga en mi boca hasta el paladar, bueno la verdad es que no podía metermela toda toda por lo larga que era. -Ahora me toca a mi!- me dijo Gerardo retirándome la verga de mis labios.Se fue colocando, -quédate como éstas!- me dijo, asi que me quedé a lo largo de la cama, boca abajo, ahora el fue quien se colocó entre mis piernas y fue besándome lentamente desde mis pantorillas, yo sentía su lengua deslizarse sobre mi piel, me daba unas ricas cosquillas eróticas, además chupaba con sus labios toda mi piel.Llegó a mis nalguitas con su lengua chupaba todo. Sus dedos fueron buscando mi orificio anal y jugó con él un rato, yo ya gemía muy excitada, mordía también las sabanas, por que el placer era inmenso.

Gerardo mordisqueaba las carnes de mi colita y uno de sus dedos lo impregnó de saliva para meterlo parcialmente en mi culito. Para mi eso no era nada nuevo, de hecho me gustaba sentir su dedo en mi orto. Al rato su dedo desapareció en mi ano y dio paso a un segundo dedo, asi también separó más mis piernas y su lengua pasaba sobre mis labios vaginales, alli me corrí por primera vez, y le brindé mis fluidos a su lengua húmeda. Ayy que rico, que rico me lo haces, uyy sii!- era lo que salía de mi boca a cada momento. Y es que Gerardo me lo hacía muy bien. Mi teoria que los hombres maduros lo hacen más rico se volvía a repetir. Los dos dedos de Gerardo se empezaron a mover dentro de mi recto, sacándome quejidos de placer, mientras su lengua jugaba con mi chuchita y el bultito de mi clítoris.

Luego su lengua subió por mi espalda, Gerardo se fue acomodando encima de mi, cuando su lengua llegó a mi cuello y yo me moría de pasión, sentí su dura verga en mis nalgas, la acomodó entre ellas y luego la pegó a mis labios vaginales y la frotó allí, al principio la sentí muy gruesa, tenía cierto temor de que me hiciera daño si me penetraba, pero el morbo de sentirla y lo cachonda que ya estaba me llevó a pedirle que me la metiera. Gerardo la tomó con una de sus manos y la puso en mi interior y empujó para que se deslizara en mi chuchita. Sentí la cabeza de su verga abrirse paso en mi cuquita, pegué un grito cuando su enorme cosa se fue metiendo en mi cuevita, bien profundo. En pocos segundos, él tenía toda su carne en mi chuchita. Alli tomamos aire ambos, ya que para su gorda verga mi chuchita era estrechita..

Luego se puso a penetrarme rítmicamente, haciendome gemir cada vez que la hundía dentro de mi, me volvía loca de placer. Poco a poco tomaba más fuerza para metermela toda en cada empujón, sentí su aliento atrás de mi y todo su cuerpo presionarme las nalgas y profundizar sus bombeos en mi chuchita. Luego lo oigo a él gemir también, me alegra saber que le estoy también proporcionando mucho placer.

Llega el momento en que cada bombeo me mueve a mi y hace a la cama rechinar. Gerardo se encuentra muy excitado y me penetra con fuerza, yo estoy por correrme de nuevo, su verga me llena toda la chuchita, nunca había sentido tal sensación en mi vida.Crei que se vendría, pero no fue asi, de pronto detuvo sus movimientos y me la zafó, me pidio que me volteara, lo hice y me quitó todita la ropa que aún tenía. Me abrió las piernas y mis pies los puso en su pecho. Se hizo hacia delante y me volvió a meter su enorme cosa dura, mi chuchita ya estaba dilatada por eso esta segunda vez su verga se fue directamente hasta mis ovarios, o sea hasta el final de mi cuquita. Gerardo se subió sobre mi hasta quedar sobre mi cuerpo con mis piernas abiertas, mi chuchita se aperturó como nunca lo había hecho. Gerardo me estuvo follando duro en esa posición hasta que empecé a quejarme, me estaba viniendo bestialmente, mi chuchita se llenó de mis eyaculaciones, tanto que su verga chapoteaba cada vez que me la hundía en mi interior.

Luego de eso, Gerardo colocó unas almohadas una sobre otra sobre la cama, me dijo que me colocara sobre ellas, poniendo mi vientre encima, de ese modo mi trasero quedó hacia arriba, me abrió las piernas y puso su cara entre mis nalgas, su lengua alcanzó mi hoyito chiquito del culo y lo chupó con bastante saliva, yo ya me imaginaba lo que él se proponía, no sería mi primera experiencia anal, pero nunca me habían metido un tronco tan grueso como el de su verga.

Para mi tranquilidad buscó en un cajón de la mesa de noche un tarro de jalea para relaciones anales, yo ya había visto alguna vez uno de esos, luego con sus dedos embarrados de esa jalea la colocó en mi ano, metiendo la punta de sus dedos en mi recto.-despacito, por favor!- le dije con voz timida. Gerardo se colocó atrás y puso la cabezota en mi culito, con la mano guió su verga adentro de mi ano, al inicio me dolió un poco por lo grande su miembro, pero luego se fue deslizando dentro de mi recto, de nuevo volví a sentir la delicia del sexo anal, la excitación es diferente, existe un morbo único, de tener un pedazo carne taladrandome mi culito apretado, es único.

Gemí como una loca cuando Gerardo comenzó a pistonearme su verga en mi recto, su movimiento de caderas era rico, no era rapido ni tosco, sino lento y agradable. Me tomó de las nalgas con sus manos para asirse y empujar su verga hasta lo más hondo de mi recto, yo me quejaba de placer y él ni se diga, daba profundos quejidos cada vez que la metía al fondo, en ese momento que entra mi tía Susana en su recamara y se encuentra a su esposo desnudo cogiendose a su sobrina en su propia cama y yo gozando con mi cabeza colgando de la cama y gimiendo como loca pidiendo más verga , mientras él me comia los senos , ella saco a las niñas de la recamara , nosotros estabamos demasiado excitados para parar , de repente empezó a moverse más rapido, y luego de varios vaivenes pude sentir su semen calientito en mi vagina , Gerardo se quejó como si lo estuvieran matando y su verga daba tremendas pulsaciones dentro de mi vagina.

Finalmente se detuvo y sacando su miembro se dejó caer en la cama a mi lado, yo me quedé sin fuerzas allí con las almohadas en mis nalgas y mis pechos ofreciendose en alto , saliendole pequeños hilitos de leche de mi hombre de mi intimidad .Luego siguió una serie de besitos deliciosos y Gerardo me mamó mis pechos redondos , jugosos y erectos. Me dijo que había estado deseando este encuentro, pero que tenía pena por mi tía. Yo le dije que también había sentido el deseo y por eso lo había buscado, a sabiendas que mi tia nos estaba viendo asombrada. Eso le costo el divocio y ami que me corriera de su casa pero no mi importo porque su eposos me habia hecho llegar a un estado de exictaciónq ue nunca antes me habia proviocado un hombre, por lo cual mi aventura con Gerardo tardó al menos un año, nos fuimsos a avivir juntos él y yo esperamos cada dia porque él estaba loco por mi cuerpo y yo por su hombría.

En las mañanas al despertarnos antes de ir a trabajar haciamos el amor, al regresar de l trabajo me encontraba bañada, perfumada y con poca ropa, por lo cual me poseia en el sillón, sobre la mesa, en la cocina..en todas parte s y ya de noche en nuestra cama teniamos una sesión de sexo sin freno hasta muy de madrugada, los sabados que no trabajabamos en la mañana para follar rico, despacio, sin prisa, lo hacíamos de muchas formas. Creo que él se enamoró en algun momento de mi, pero eso era peligroso. Nunca lo hicimos fuera del sabado por la mañana, aparte yo tenía mi novio también. Desayunamos. Yo le hacía el desayuno a Gerardo, los besitos y tocadas siguieron, después de comer me dijo que si quería bañarme con él.

 

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