Desvirgando a mi propia hija

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Mi historia tiene que ver mi hija de escasos 12 años a quien la hice mujer, mi amante y mi compañera. No me arrepiento en nada por que tanto ella, como yo, gozamos y seguimos gozando, nos entendemos perfectamente en materia sexual.

La historia es la siguiente, mi esposa murió y me dejo dos hijos, un joven de 15 años y mi niña de apenas 6 añitos. Mi hijo, a los 18 años se alisto a las fuerzas militares y en la actualidad adelanta una exitosa carrera y vive al extremo del país que habitamos por lo tanto nuestra comunicación solo se da por vía telefónica cada 15 o 30 días.

Entre tanto mi hija cuando tenía 12 años, en una ocasión, pude descubrirla cuando se estaba masturbando en su cuarto, con una foto mía donde yo me encontraba en vestido de baño. Hable como ella, le dije que debería conocer muchachos de su edad y seguir adelante y nunca pensar en su padre. Ella llorando, dijo Padre, te amo y cada día te deseo más. Quedé confundido con la revelación, sin embargo mi miembro comenzó a colocarse tieso.

Mi niña se dio cuenta y empezó a posar sus manitas en mi pantalón para poderlo tocar, yo me quede inmóvil y sin darme cuenta ella había bajado el cierre y se había apoderado de mi pene y lo acariciaba con su carita y trataba de metérselo en su boquita donde difícilmente pudo entrar la cabeza.
En ese momento, perdí mi control y procedí a besar a mi hijita. Le introducía mi lengua en su boquita y ella gemía de placer y me pedía más? La empecé a besar en el cuello y la vez le iba despojando de su ropa, quedando en interiores. Le solté el pequeño brasiel y sus senitos que empezaban a salir, los besaba y los mamaba intensamente produciéndome una excitación que nunca antes la había vivido.

Sin control alguno la despoje de una pequeñísima tanga y pude observar que su cosita todavía no contaba con el bello púbico y comencé a besar e introducir mi lengua en aquel manjar?.Mi niña, lloraba de la felicidad y me decía que siempre iba ser mía. Ella, comenzó a retorcerse y obtuvo el primer orgasmo, y yo pude saborear los exquisitos jugos que me suministraba aquella pequeña rajita.

Una vez, excitado al máximo procedía a cargar a ni niña, la llevé a mi habitación, la deposite en mi cama y le abrí las piernas e introduje en su cosita mi dedo indice y pude constatar que se encontraba totalmente mojada, por sus jugos y mi saliva cuando me disfrute ese manjar.

Cogí mi pene y le apunte a esa cosita rosadita y le advertí, hija te voy hacer mujer, ella nerviosa dijo: Padre, quiero que tú seas mi macho y yo voy a ser tu hembra. Inicié el rito colocando mi pene y jugando con su conchita. En fracciones de segundos pude introducir la cabeza de mi miembro y la niña empezó a llorar, diciéndome: Papi me duele, pero quiero ser tuya. Procedí con un movimiento brusco y de una introduje todo mi miembro que por cierto es grande. Ella, suspiró y creí que se desmayaba.

Mi sorpresa fue mayor cuando sentí que se movía en una forma única y empecé el meta y saca y ella, diciéndome hazme más?.quiero sentirlo todo?..Estuvimos en ese plan por espacio de 20 minutos y al no aguantar más le deposite en su cosita todo un cargamento de semen. Ella, también logró su segundo orgasmo. Quedé encima de ella, por espacio de 10 minutos, mientras mi corazón volvía a la normalidad después de esta agitado al máximo.

Saque mi pene y pude observar como estaba ensangrentado. Por los muslos de mi hija correaba semen y sangre. La limpie con una toalla y la llevé a la tina donde yo mismo le hice el aseo a mi niña.

Luego cenamos y posteriormente volvimos a nuestra habitación donde vimos una película porno y mi pequeña hija, me dijo: Padre, ahora solamente me falta que tomes el virgo de mi culito, porque quiero ser íntegramente tuya. Me quedo sonando la petición, pero a los pocos minutos quedamos dormidos por el cansancio.
En la madrugada me desperté y al observar a niña totalmente desnuda a mi lado, mi miembro comenzó a crecer y endurecerse. La desperté a besos y lentamente introduje mi dedo índice en pequeño huequito de atrás, ella emitió un quejido y me dijo dulcemente: Papá llego el momento de ser totalmente tuya.
Alcance un frasco de aceite para el cuerpo y le frote por todo su culito. Le puse un par de almohadas debajo de su vientre y coloque mi pene a la entrada de su huequito. Papi, es todo tuyo, me dijo amorosamente.

Mi corazón comenzó a latir con fuerza cuando me encontraba encima de mi hija y le iba a desvirgar el cultito. Comencé a colocar mi pene y mi niña se movía. De un momento a otro empuje y no entraba. Entonces le dije que con sus manitas abriera sus nalgas y en el nuevo intento logré introducir unos cuentos centímetros y ella lanzó un grito de dolor, que me asusto, diciéndole, si quieres hijita lo dejamos para otra oportunidad y ella llorando y en tono de consentida me dijo es ahora o nunca.
Tome la determinación y de un solo golpe, le introduje toda mi herramienta y una vez se recupero ella del intenso dolor que le ocasione comenzó a gemir y a pedir que le hiciera rápido y duro. Estuve cabalgando por espacio de diez minutos en el culito de mi hija y sentí que le lanzaba un chorro de semen en el interior de sus intestinos.

Mi pequeña hija gozaba como loca, me juraba amor entero y me decía que siempre iba ser mi amante.

Hoy mi hija tiene 23 años vive conmigo y hace unos tres meses tuvimos un lindo niño. Mi hija, me exige a diario que le haga el amor y se enloquece cuando la poseo. En otra oportunidad les voy a contar nuevas experiencias con mi niña.

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