Como buena niña pija de papá, le gusta estar en forma y bajar al gimnasio provocando miradas y partiendo la pana. En casa de papá junto a un amigo del padre, se pone a calentar y claro la tensión sexual es irrespirable. Cosas que no te van a pasar en la puta vida en el gimnasio del barrio, pero seguro que te la cascas pensando en la golfa jovencita que lleva ropa bien ajustada o en la mami salida que te mira como si la fueras a clavar la pija bien adentro.