Lo de quedar para estudiar con compañeras de clase ya no es lo que era. Antes, cuando conseguías quedar la alguna de las tías buenas de clase, te conformabas con conseguir que te dejara tocarle las tetas y con suerte que te hiciera una paja por debajo de la mesa.

Ahora ya ni siquiera se abren los libros. Antes de que puedas sentarte ya te están chupando la polla y al rato la tienes abierta de patas en la cama de su habitación rogándote que se la metas duro. Y además te dejan grabarlas porque así da más morbo follar.

Y después de semejante festin de sexo fácil, que mejor que terminar con una corrida en la cara y en la boca de esta choni morenaza que se lo traga y rie orgullosa de lo guarrilla que es.