Buena mamada a una polla muy pequeña

Os presento a esta jovencita amateur muy activa, haciéndose y haciendo y poco de dejarse hacer. Aquí la tenemos metiéndose un vibrador estriado como un gusano y el novio grabando y ayudando pobremente con las manos entre la cámara y su coño. Una mezcla difícil de compaginar pero muy gratificante en resultado.

Pero resulta que por encima de su placer, parece que está el de su novio, porque a lo que de verdad se entrega es a su polla con la boca, hasta el fondo. Bueno, hasta donde le llegue, porque la verdad es que el chico no es Rocco Siffredi.

Quizás la mamada más entregada que he visto en mi vida a una polla tan pequeña. Y reconozco su mérito porque yo no podría, lo que me motiva es que la polla no me entre en la boca, me haga llorar, babear como una cerda y me ahogue cuando la tenga en la garganta. Soy de gustos extraños.

Un buena mamadita, en cualquier caso.